jueves, 28 de mayo de 2020

SIGNOS DE ALARMA




Todos hemos escuchado en alguna ocasión que la enfermedad de Alzheimer es la principal causa de demencia en todo el mundo. Pero también es cierto que es la enfermedad que mayor discapacidad genera en España.

Según la Sociedad Española de Neurología (SEN) en España actualmente hay unas 800.000 personas que la sufren y cada año se diagnostican unos 40.000 casos nuevos.

A estos nuevos casos no se les suman aquellos que aún no han sido diagnosticados por ser muy leves y no tener una sintomatología visible y significativa.

Con la situación vivida en los últimos meses en España por el coronavirus, el confinamiento y la pérdida total de rutinas, muchas familias se han dado cuenta de que alguno de sus seres queridos comenzaba a presentar ciertos problemas que hasta ahora habían pasado desapercibidos.

Y es que, aunque esta enfermedad se manifiesta y avanza en cada persona de una manera diferente, sí que existen unos signos que podrían ayudarnos a detectar que algo pasa.

Estos signos son:
  • Dificultades en la memoria que dificultan la vida cotidiana (olvidos frecuentes, preguntas o conversaciones repetidas).
  • Dificultades para planificar o resolver problemas (por ejemplo no saber planificar las comidas de la semana).
  • Dificultades para realizar tareas cotidianas en casa, como no mantener un nivel de limpieza adecuado.
  • Desorientación.
  • Dificultades para comprender lo que se ve descartando déficit visual.
  • Dificultades para seguir una conversación. Olvido de palabras (que por ejemplo te digan “dame eso de escribir” en lugar de lápiz).
  • Problemas para escribir.
  • Cambios en el estado de ánimo (tristeza, enfado).
  • Abandono de actividades significativas a consecuencia de las dificultades para realizarlas.

La detección precoz es muy importante para retrasar el avance de la enfermedad. Cuanto antes se comience a tratar, el impacto en la calidad de vida del enfermo y su familia será menor.

Por ello es muy importante informar al medico de lo que ocurre para que pueda derivar al servicio de Neurología.

Por último, no olvidéis que existen organizaciones que trabajan a diario para ayudar a estos enfermos y sus familias. AFAV es una de ellas, teniendo amplia experiencia en el tratamiento y apoyo de esta enfermedad.

Así que recordad, NO ESTÁIS SOLOS, siempre habrá alguien dispuesto a ayudaros.

PASEOS TERAPÉUTICOS



Hace algunas semanas os hablamos de las actividades significativas, es decir, aquellas que son importantes para nosotros como personas. Muchas de estas actividades se pierden cuando una persona sufre una enfermedad neurodegenerativa, como el Alzheimer o el Parkinson, y supone un gran esfuerzo por parte de las familias y de los terapeutas conocer y poner en valor estas actividades, para que se puedan mantener en el tiempo y evitar sentimientos de frustración, tristeza e incluso agresividad.

El confinamiento que hemos vivido ha dificultado también la realización de algunas de estas actividades, actividades que nos hacen felices y nos realizan como personas. Las relaciones sociales, las visitas de la familia o incluso los paseos por nuestro barrio se han visto interrumpidos y con ellos los beneficios que para las personas con Alzheimer o Parkinson conllevan.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), establece una serie de parámetros de actividad física según la edad. En el caso de las personas mayores de 65 años, la actividad física que se recomienda va a depender en gran medida del nivel de actividad de base que se tenga, pero siempre hay que intentar incluirla dentro de la rutina de nuestras tareas cotidianas.

De esta manera, podemos aprovechar para pasear cuando salimos a hacer nuestras pequeñas compras, cuando cuidamos de los nietos o cuando quedamos para tomar el café de la tarde con los amigos. Incluir una rutina de paseo dentro de nuestras relaciones sociales va a aportarnos beneficios importantes en nuestra salud física, psicológica y emocional.

Como hemos mencionado el confinamiento ocasionado por el coronavirus nos ha obligado a dar de lado esta actividad tan necesaria y placentera, especialmente para personas en situación de vulnerablilidad. Pero todo pasa, y ahora que ya estamos en fase 1, tenemos que empezar a retomarla. 

Con precaución, con seguridad y con ilusión en AFAV comenzamos los paseos terapéuticos, una actividad dirigida, supervisada y ejecutada por profesionales especializados y que permite retomar rutinas a la vez que trabajamos a nivel cognitivo y físico:
  • Estimulamos y mantenemos la deambulación, trabajando la marcha, la postura y el equilibrio, reduciendo el riesgo de caídas.
  • Trabajamos la comunicación, el lenguaje y la atención.
  • Estimulamos la memoria y fomentamos el sentido de la orientación.
  • Trabajamos las actividades instrumentales de la vida diaria, como la compra o el uso del teléfono.
  • Fomentamos las relaciones sociales, el establecimiento de vínculos y disminuimos sentimientos de soledad.
Además, pasear tiene un efecto relajante y puede favorecer el descanso, porque sentirse bien es terapéutico. 

lunes, 25 de mayo de 2020

¡VOLVEMOS!



Hoy volvemos a abrir nuestras puertas después de 79 días, 79 días en los que no hemos parado, durante los cuales nos hemos mantenido al lado de las personas afectadas y sus familias, luchando por que las consecuencias del confinamiento fueran las menos posibles, manteniendo la estimulación cognitiva, la rutina de ejercicio físico y con mucho, mucho apoyo psicológico y social.

No ha sido fácil, nos hemos encontrado piedras en el camino, pero también personas solidarias y comprometidas que nos han ayudado a continuar, que nos han dado el ánimo que muchas veces nos hacía falta para saltar esas piedras. Hoy abrimos de nuevo para ofrecer nuestros servicios de una forma diferente, con la seguridad que marcan los tiempos actuales, de forma individualizada y con los elementos que nos van a acompañar en nuestro día a día (mascarillas, guantes, pantallas protectoras...), pero volvemos convencidos de que es necesario, el Alzheimer y el Parkinson no paran por un virus o por un estado de alarma, han continuado los síntomas, la enfermedad ha seguido avanzando, por ello tenemos que seguir luchando, trabajando por mantener la autonomía y calidad de vida de las personas que sufren estas enfermedades.

Aún así, continuamos con los servicios a distancia y on line, porque hay familias que aún no se sienten preparadas. Quedarse en casa fue difícil para algunos, pero para otras personas lo difícil va a ser volver a salir.

Nos adaptamos y flexibilizamos para respetar el ritmo y las necesidades de cada uno. Esta asociación nació por y para ellos y continuará luchando por ellos.