lunes, 20 de abril de 2026

PARKINSON Y ALIMENTACIÓN


 

La enfermedad de Parkinson es el segundo trastorno neurodegenerativo más frecuente, pero el camino para descubrir los mecanismos causantes subyacentes ha sido largo y complicado, y aún quedan muchas preguntas sin resolver.

A pesar de la creciente investigación de la nutrición en el Parkinson y de la existencia de recomendaciones generales, sigue faltando información clara y accesible y una orientación práctica que los pacientes puedan aplicar en su vida diaria.

Las siguientes recomendaciones tienen como objetivo, mostrar cómo una alimentación adecuada y un estilo de vida saludable pueden convertirse en una poderosa herramienta para mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.

La nutrición juega un papel fundamental en la gestión de la enfermedad y aunque no existe una dieta específica para esta condición, ciertas opciones alimentarias pueden ayudar a mejorar los síntomas y la calidad de vida.

Algunos factores importantes a tener en cuenta son:

• Inflamación: una dieta rica en alimentos procesados, grasas saturadas y azúcares puede promover la inflamación en el cuerpo, lo que se ha relacionado con la progresión del Parkinson.

• Estrés oxidativo: los radicales libres pueden dañar las células, incluyendo las neuronas. Una dieta rica en antioxidantes (frutas, verduras, frutos secos, legumbres y grasas saludables) puede ayudar a neutralizar estos radicales libres.

• Salud intestinal: el intestino y el cerebro están conectados a través del eje intestino-cerebro. Una microbiota intestinal saludable, puede influir en la inflamación y la función cerebral.

• Absorción de nutrientes: algunos nutrientes, como la vitamina D y el hierro, son esenciales para la función cerebral.

• Interacción con medicamentos: ciertos alimentos pueden interactuar con los medicamentos utilizados para tratar el Parkinson, afectando su eficacia.

Teniendo esto en cuenta, es hora de empezar a llevar la mejor alimentación posible.

Son varias las cosas que hay que tener en cuenta a la hora de alimentarse si se padece de la enfermedad de Parkinson, entre ellas la ingesta de proteínas y su interacción con la levodopa, el aumento de las necesidades nutricionales, los distintos síntomas de la enfermedad, los efectos secundarios de los medicamentos o las dificultades para comer o tragar.

La enfermedad de Parkinson incrementa el gasto energético debido a los síntomas motores, lo que a su vez eleva las necesidades nutricionales. Por ello, se recomienda una alimentación fraccionada en 5 o incluso 6 comidas diarias (desayuno, media mañana, almuerzo, merienda, cena y, si es necesario, una recena ligera). Esta estrategia nutricional ayuda a mantener estables los niveles de energía, mejora la absorción de nutrientes y puede contribuir a controlar algunos síntomas.

lunes, 13 de abril de 2026

LO QUE NADIE TE EXPLICA CUANDO RECIBES UN DIAGNÓSTICO DE PARKINSON

 

Recibir un diagnóstico de Parkinson suele ser un momento lleno de preguntas. Muchas personas recuerdan perfectamente ese instante: salir de la consulta con más dudas que respuestas y con la sensación de que la vida acaba de cambiar.

Los médicos suelen explicar qué es la enfermedad y cómo será el tratamiento, pero hay muchas cosas que no siempre se cuentan en ese primer momento y que solo se descubren con el tiempo.

Aquí te compartimos algunas de ellas.

1️⃣ No hay dos Parkinson iguales

Muchas personas creen que el Parkinson siempre se manifiesta igual, pero cada persona lo vive de forma diferente.

Algunas tienen temblor, otras no.
Algunas notan más rigidez o lentitud en los movimientos.
Otras experimentan síntomas menos visibles, como fatiga o problemas de sueño.

💡 Por eso, comparar casos suele generar más preocupación que ayuda.

2️⃣ El impacto emocional también forma parte del diagnóstico

No solo se trata de síntomas físicos. Recibir un diagnóstico puede traer muchas emociones:

  • Miedo

  • Incertidumbre

  • Tristeza

  • Enfado

Todas estas reacciones son normales. Aceptar un diagnóstico lleva tiempo, y cada persona necesita su propio proceso para adaptarse.

3️⃣ El tratamiento no es solo medicación

Los medicamentos son importantes, pero no son lo único que ayuda a vivir mejor con Parkinson.

Otras herramientas también pueden marcar una gran diferencia:

✔️ Actividad física✔️ Fisioterapia✔️ Logopedia✔️ Apoyo psicológico✔️ Mantener actividades sociales✔️ Entrenamiento funcional✔️ Terapia ocupacional

Pequeños hábitos del día a día pueden influir mucho en la calidad de vida.

4️⃣ El entorno también necesita aprender

Cuando alguien recibe el diagnóstico, la familia y los amigos también empiezan su propio proceso de adaptación.

A veces quieren ayudar, pero no saben cómo.
Otras veces pueden preocuparse demasiado o sobreproteger.

Hablar abiertamente sobre la enfermedad ayuda a crear un entorno más comprensivo y empático.

5️⃣ Habrá días mejores y días más difíciles

Vivir con Parkinson suele significar aprender a convivir con altibajos.

Habrá días en los que todo fluya mejor y otros en los que el cuerpo necesite ir más despacio.

Escuchar al propio cuerpo y adaptar el ritmo de vida es una parte importante del camino.

6️⃣ El Parkinson no define quién eres

Una de las cosas más importantes que muchas personas descubren con el tiempo es que siguen siendo las mismas personas.

El diagnóstico puede cambiar algunas rutinas, pero no cambia:

💙 tus valores
💙 tus relaciones
💙 tus intereses
💙 tus sueños

Muchas personas continúan trabajando, aprendiendo, viajando, disfrutando de sus aficiones, etc.


Por lo que recibir un diagnóstico de Parkinson puede generar incertidumbre, pero también puede ser el comienzo de un proceso de aprendizaje y adaptación.

Contar con información, apoyo profesional y el acompañamiento de asociaciones o de otras personas que viven con Parkinson puede marcar una gran diferencia.

Porque, aunque el camino cambie, la vida sigue llena de momentos, proyectos y oportunidades. Siendo un nuevo camino que no tienes que recorrer solo💙

martes, 3 de marzo de 2026

Atención integral para personas con enfermedades neurodegenerativas y a sus familias


 

Atención integral para personas con enfermedades neurodegenerativas y a sus familias

El envejecimiento de la población conlleva nuevos retos sociales y sanitarios, especialmente para las personas que conviven con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o el Parkinson. Estas situaciones no solo afectan a quienes reciben el diagnóstico, sino también a sus familias y personas cuidadoras, que asumen un importante impacto emocional, social y físico.

Con el apoyo de la Comunidad de Madrid, se pone en marcha este proyecto de atención integral dirigido a mejorar la calidad de vida de las personas mayores y de su entorno cercano.

¿En qué consiste el proyecto?

El proyecto ofrece una intervención integral, especializada y personalizada, orientada a favorecer la permanencia de las personas mayores en su domicilio y en su entorno social habitual.

A través de un enfoque centrado en la persona, se desarrollan Planes de Atención Individualizados y Sociales (PAIS) que permiten adaptar cada intervención a las necesidades, capacidades y preferencias de cada persona.

Principales líneas de actuación

  • Atención psicológica y social individualizada
  • Valoraciones funcionales y emocionales
  • Prevención de la soledad no deseada
  • Actividades de acompañamiento y participación social
  • Préstamo de ayudas técnicas y asesoramiento en adaptaciones del hogar
  • Información y orientación sobre recursos y ayudas disponibles

Apoyo a familiares y personas cuidadoras

El proyecto dedica un espacio fundamental al cuidado de quienes cuidan. Las personas cuidadoras reciben atención psicológica, acompañamiento emocional y participan en grupos de ayuda mutua, con el objetivo de reducir la sobrecarga emocional y mejorar su bienestar.

Un compromiso con el envejecimiento digno

Esta iniciativa responde a la necesidad de ofrecer recursos especializados que complementen la red pública existente, promoviendo la autonomía, el bienestar emocional y la prevención de situaciones de aislamiento o institucionalización.

Un proyecto que pone en el centro a la persona, sus vínculos y su historia de vida, apostando por un envejecimiento digno, acompañado y en comunidad.