viernes, 31 de julio de 2026

☀️ Cierre por vacaciones durante el mes de agosto

 



Después de un curso lleno de actividades, encuentros y momentos compartidos, llega el momento de hacer una pequeña pausa.

Os informamos de que la asociación permanecerá cerrada durante todo el mes de agosto por vacaciones. Durante este tiempo no habrá atención presencial y las consultas recibidas por correo electrónico, WhatsApp o redes sociales quedarán pendientes. Retomaremos la atención y nuestra actividad habitual a partir del mes de septiembre.

Este descanso nos permitirá recargar energías para volver con la misma ilusión, nuevos proyectos y el compromiso de seguir ofreciendo el mejor acompañamiento posible.

Queremos aprovechar la ocasión para agradecer a todas las personas usuarias, familias, voluntariado, profesionales y colaboradores la confianza, el apoyo y el cariño que nos brindáis cada día. Vuestra implicación hace posible el trabajo que realizamos.

Os deseamos un verano tranquilo, lleno de momentos para descansar, cuidar y compartir con quienes más queréis.

💜 ¡Nos reencontramos en septiembre!

¡Feliz verano!


martes, 28 de julio de 2026

Cuidar también es compartir momentos



Cuidar también es compartir momentos

Durante el verano solemos disponer de más tiempo para estar con la familia. En ocasiones pensamos que debemos llenar esos momentos de actividades, pero el bienestar no depende de hacer muchas cosas, sino de cómo las compartimos.

En las personas con Alzheimer y Parkinson, el acompañamiento, la comunicación y las relaciones sociales forman parte del cuidado. Una conversación tranquila, escuchar música, pasear o compartir una comida pueden aportar seguridad, favorecer el estado de ánimo y reforzar el vínculo afectivo.

La importancia de estar presentes

Dedicar tiempo a escuchar, respetar los silencios y adaptarnos al ritmo de la persona puede hacer que se sienta más tranquila y acompañada. No siempre es necesario buscar temas de conversación complejos; hablar de recuerdos agradables, del entorno o de intereses compartidos puede ser suficiente.

Comunicar con calma

Hablar despacio, utilizar frases sencillas y dar tiempo para responder facilita la comunicación, especialmente cuando existen dificultades cognitivas o del lenguaje.

También es importante prestar atención a la comunicación no verbal: una sonrisa, una mirada o un gesto de cariño pueden transmitir tranquilidad.

Validar las emociones

Cuando una persona expresa miedo, tristeza o preocupación, lo más útil suele ser reconocer cómo se siente y ofrecer apoyo, evitando discusiones que puedan aumentar su malestar.

Escuchar y acompañar son herramientas muy valiosas en el cuidado diario.

Los pequeños momentos construyen grandes recuerdos

No hace falta organizar grandes planes para disfrutar juntos. Un paseo, una merienda, cuidar las plantas o escuchar una canción pueden convertirse en experiencias significativas.

Desde la Asociación os recomendamos…

No busquéis un verano perfecto. Buscad un verano compartido.

Cada conversación, cada sonrisa y cada momento vivido juntos forman parte del cuidado y ayudan a fortalecer los vínculos familiares.


Porque, al final, cuidar también es compartir la vida cotidiana.






viernes, 24 de julio de 2026

Actividades para estimular la mente y el movimiento durante el verano

                                               



El verano ofrece una excelente oportunidad para compartir más tiempo con nuestros seres queridos. En el caso de las personas con Alzheimer o Parkinson, esos momentos cotidianos también pueden convertirse en una forma de estimular la mente, favorecer el movimiento y reforzar el bienestar emocional.

No es necesario organizar actividades complejas. En muchas ocasiones, las experiencias más sencillas son las que generan una mayor conexión.

¿Por qué es importante mantenerse activo?

Mantenerse activo, tanto física como cognitivamente, puede contribuir a preservar capacidades, favorecer la participación en las actividades diarias y mejorar el estado de ánimo. Lo importante es que las propuestas estén adaptadas a la situación de cada persona y resulten agradables, evitando cualquier sensación de frustración.

Pasear cuando el calor lo permita

Si el estado de salud lo permite, un paseo corto por la mañana o al atardecer puede ser una excelente opción. Elegir lugares accesibles, con sombra y bancos para descansar hará la actividad más cómoda y segura.

La música: un lenguaje que permanece

Escuchar canciones conocidas, cantar o compartir melodías que formen parte de la historia de vida de la persona puede favorecer el bienestar emocional y estimular recuerdos. La música es una herramienta sencilla que puede disfrutarse en familia.

Las actividades cotidianas también estimulan

Preparar la mesa, regar las plantas, doblar ropa o ayudar a lavar fruta y verduras son tareas sencillas que fomentan la participación y ayudan a mantener habilidades funcionales. Más que el resultado, lo importante es que la persona se sienta incluida.

Compartir recuerdos

Mirar álbumes de fotos, hablar sobre viajes, celebraciones o personas importantes puede favorecer la conversación y fortalecer el vínculo familiar. No es necesario corregir si aparecen pequeños errores al recordar; lo más valioso es el momento compartido.

Respetar el ritmo de cada persona

Habrá días con más energía y otros con menos. Adaptar las actividades al estado de ánimo y a las capacidades del momento es fundamental. Si aparece cansancio o falta de interés, lo mejor es descansar y volver a intentarlo en otro momento.

Desde la Asociación os recomendamos…

La mejor actividad no es la más larga ni la más elaborada, sino aquella que hace que la persona se sienta tranquila, acompañada y partícipe.

Este verano, aprovechemos los pequeños momentos: un paseo al atardecer, una canción conocida o una conversación pueden convertirse en recuerdos valiosos para toda la familia.