martes, 21 de mayo de 2024

FISIOTERAPIA EN LA ENFERMEDAD DE PARKINSON

 


La fisioterapia es una herramienta fundamental en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson, ya que ayuda a mejorar la calidad de vida de las personas que la padecen. A través de ejercicios específicos, la fisioterapia puede contribuir a mantener la movilidad, la fuerza muscular, el equilibrio y la coordinación en los pacientes con Parkinson.

Uno de los principales beneficios de la fisioterapia en el Parkinson es la mejora de la marcha y el equilibrio. Los ejercicios de fisioterapia pueden ayudar a reducir la rigidez muscular y la lentitud de movimientos, lo que a su vez puede disminuir el riesgo de caídas y mejorar la capacidad de desplazamiento de los pacientes.

Además, la fisioterapia contribuye a mejorar la postura y la flexibilidad, lo que ayuda a prevenir contracturas musculares y mejorar la calidad de vida en general. Los ejercicios de estiramiento y fortalecimiento muscular son especialmente beneficiosos para mantener la funcionalidad y la independencia en las actividades diarias.

En resumen, la fisioterapia desempeña un papel crucial en el tratamiento integral del Parkinson, ya que ayuda a mejorar la movilidad, el equilibrio, la fuerza muscular y la calidad de vida de los pacientes. Es importante que los pacientes con Parkinson trabajen de la mano de un fisioterapeuta especializado para diseñar un programa de ejercicios personalizado y adaptado a sus necesidades individuales. ¡La fisioterapia puede marcar la diferencia en la vida de las personas con Parkinson!


martes, 14 de mayo de 2024

Terapia ocupacional y entrenamiento funcional

 


A través de la terapia ocupacional y el entrenamiento funcional nos centramos en ayudar a las personas a participar en las actividades diarias que son significativas para ellas. Nuestras terapeutas ocupacionales utilizan técnicas y estrategias específicas para mejorar la independencia, la funcionalidad y la calidad de vida de las personas afectadas.

De esta forma se trabajan las actividades de la vida diaria (AVD), es decir aquellas que realiza regularmente una la persona para mantener la independencia en su medio habitual. Podemos dividir estas actividades en:

  • Básicas (ABVD) que son aquellas actividades elementales para la vida y están orientadas al propio cuidado, como comer, asearse, vestirse…
  • Instrumentales (AIVD) son aquellas actividades, de mayor complejidad que las básicas, y que no son tan elementales para la vida, pero son necesarias para vivir de forma independiente y además requieren una interacción con el contexto, como comprar, movilidad fuera del hogar, utilizar el teléfono…

Para poder realizar esta intervención de la forma más eficaz es importante realizar una valoración social, cognitiva, física y funcional previa de la persona, los que nos permite realizar un plan de atención individual que marcará los objetivos y actividades planteados con cada persona.

Es importante que el reentrenamiento en actividades de la vida diaria se realice en un contexto real y tener en cuenta las motivaciones e intereses de la persona, ¿qué quiere conseguir? ¿qué es para él o ella más importante?

Se puede también contar con productos de apoyo que favorezcan la autonomía de la persona, como cubiertos, vasos y platos adaptados, calzadores, agarradores…

En resumen, la terapia ocupacional sirve para ayudar a las personas a alcanzar sus metas y vivir de manera más plena y satisfactoria.

jueves, 9 de mayo de 2024

PSICOESTIMULACIÓN



La psicoestimulación en la enfermedad de Alzheimer es una estrategia terapéutica que busca estimular cognitiva y emocionalmente a los pacientes, con el objetivo de mejorar su calidad de vida y ralentizar el avance de la enfermedad. Esta intervención incluye actividades que ayudan a mantener activas las funciones cognitivas y a promover la interacción social. Se trabajan áreas tan importantes como la memoria, la atención, la orientación, la percepción, las funciones ejecutivas y el lenguaje entre muchas otras.

Durante la psicoestimulación trabajamos con las capacidades aún conservadas por la persona, por lo que es necesario realizar una valoración previa que nos permita conocer cuales son las capacidades cognitivas más afectadas y cuales las que aún conserva, estableciendo un plan de atención individual que establezca los objetivos y las actividades a realizar con la persona, lo que permite mantener estas capacidades conservadas el máximo tiempo posible. Es importante, además, adaptar las actividades a las capacidades y preferencias de cada persona para obtener los mejores resultados, así como, trabajar con actividades significativas, que no son más que aquellas que son importantes para ellos como personas.

  1. La interacción social durante esta terapia resulta también muy beneficiosa ya que permite fomentar las relaciones sociales, creando vínculos afectivos y emocionales que favorecen también la mejora de la autoestima. 
  2. La psicoestimulación en la enfermedad de Alzheimer puede proporcionar una serie de beneficios tanto para las personas afectadas como para sus cuidadores/as. Algunos de estos beneficios incluyen:
  3. Mejora de la calidad de vida: Al mantener activas las funciones cognitivas y promover la interacción social, la psicoestimulación puede ayudar a los pacientes a sentirse más conectados y a disfrutar de una mejor calidad de vida.
  4. Retraso en el avance de la enfermedad: Aunque no detiene la progresión de la enfermedad, la psicoestimulación puede contribuir a ralentizar su avance, permitiendo a los pacientes mantener sus habilidades cognitivas durante más tiempo.
  5. Reducción de la ansiedad y la depresión: Participar en actividades estimulantes y gratificantes puede ayudar a reducir los niveles de ansiedad y depresión en los pacientes, mejorando su bienestar emocional.
  6. Apoyo a los cuidadores: La psicoestimulación también puede beneficiar a las personas cuidadoras, al proporcionarles herramientas y estrategias para interactuar de manera más efectiva con las personas afectadas y mejorar su calidad de vida.

En resumen, la psicoestimulación en la enfermedad de Alzheimer es una herramienta valiosa para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas, ralentizar el avance de la enfermedad y brindar apoyo tanto a los pacientes como a sus cuidadores/as.