martes, 14 de mayo de 2024

Terapia ocupacional y entrenamiento funcional

 


A través de la terapia ocupacional y el entrenamiento funcional nos centramos en ayudar a las personas a participar en las actividades diarias que son significativas para ellas. Nuestras terapeutas ocupacionales utilizan técnicas y estrategias específicas para mejorar la independencia, la funcionalidad y la calidad de vida de las personas afectadas.

De esta forma se trabajan las actividades de la vida diaria (AVD), es decir aquellas que realiza regularmente una la persona para mantener la independencia en su medio habitual. Podemos dividir estas actividades en:

  • Básicas (ABVD) que son aquellas actividades elementales para la vida y están orientadas al propio cuidado, como comer, asearse, vestirse…
  • Instrumentales (AIVD) son aquellas actividades, de mayor complejidad que las básicas, y que no son tan elementales para la vida, pero son necesarias para vivir de forma independiente y además requieren una interacción con el contexto, como comprar, movilidad fuera del hogar, utilizar el teléfono…

Para poder realizar esta intervención de la forma más eficaz es importante realizar una valoración social, cognitiva, física y funcional previa de la persona, los que nos permite realizar un plan de atención individual que marcará los objetivos y actividades planteados con cada persona.

Es importante que el reentrenamiento en actividades de la vida diaria se realice en un contexto real y tener en cuenta las motivaciones e intereses de la persona, ¿qué quiere conseguir? ¿qué es para él o ella más importante?

Se puede también contar con productos de apoyo que favorezcan la autonomía de la persona, como cubiertos, vasos y platos adaptados, calzadores, agarradores…

En resumen, la terapia ocupacional sirve para ayudar a las personas a alcanzar sus metas y vivir de manera más plena y satisfactoria.

jueves, 9 de mayo de 2024

PSICOESTIMULACIÓN



La psicoestimulación en la enfermedad de Alzheimer es una estrategia terapéutica que busca estimular cognitiva y emocionalmente a los pacientes, con el objetivo de mejorar su calidad de vida y ralentizar el avance de la enfermedad. Esta intervención incluye actividades que ayudan a mantener activas las funciones cognitivas y a promover la interacción social. Se trabajan áreas tan importantes como la memoria, la atención, la orientación, la percepción, las funciones ejecutivas y el lenguaje entre muchas otras.

Durante la psicoestimulación trabajamos con las capacidades aún conservadas por la persona, por lo que es necesario realizar una valoración previa que nos permita conocer cuales son las capacidades cognitivas más afectadas y cuales las que aún conserva, estableciendo un plan de atención individual que establezca los objetivos y las actividades a realizar con la persona, lo que permite mantener estas capacidades conservadas el máximo tiempo posible. Es importante, además, adaptar las actividades a las capacidades y preferencias de cada persona para obtener los mejores resultados, así como, trabajar con actividades significativas, que no son más que aquellas que son importantes para ellos como personas.

  1. La interacción social durante esta terapia resulta también muy beneficiosa ya que permite fomentar las relaciones sociales, creando vínculos afectivos y emocionales que favorecen también la mejora de la autoestima. 
  2. La psicoestimulación en la enfermedad de Alzheimer puede proporcionar una serie de beneficios tanto para las personas afectadas como para sus cuidadores/as. Algunos de estos beneficios incluyen:
  3. Mejora de la calidad de vida: Al mantener activas las funciones cognitivas y promover la interacción social, la psicoestimulación puede ayudar a los pacientes a sentirse más conectados y a disfrutar de una mejor calidad de vida.
  4. Retraso en el avance de la enfermedad: Aunque no detiene la progresión de la enfermedad, la psicoestimulación puede contribuir a ralentizar su avance, permitiendo a los pacientes mantener sus habilidades cognitivas durante más tiempo.
  5. Reducción de la ansiedad y la depresión: Participar en actividades estimulantes y gratificantes puede ayudar a reducir los niveles de ansiedad y depresión en los pacientes, mejorando su bienestar emocional.
  6. Apoyo a los cuidadores: La psicoestimulación también puede beneficiar a las personas cuidadoras, al proporcionarles herramientas y estrategias para interactuar de manera más efectiva con las personas afectadas y mejorar su calidad de vida.

En resumen, la psicoestimulación en la enfermedad de Alzheimer es una herramienta valiosa para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas, ralentizar el avance de la enfermedad y brindar apoyo tanto a los pacientes como a sus cuidadores/as.

miércoles, 6 de marzo de 2024

Alzheimer y Parkinson ¿Qué puedo hacer?

Tanto el Alzheimer como el Parkinson son enfermedades neurodegenerativas que no tienen cura, por eso, cuando nos dan el diagnóstico, la incertidumbre y las dudas se acumulan ¿y ahora qué? ¿hay algo que pueda hacer?

Claro que sí. 

Los tratamientos no farmacológicos, unidos al tratamiento farmacológico prescrito por el médico especialista, permiten mantener la calidad de vida el máximo tiempo posible. 

  • La psicoestimulación permite mantener las capacidades cognitivas, trabajando áreas tan importantes como la memoria, la orientación, la atención... 
  • El entrenamiento funcional permite mantener la autonomía de la personas en las actividades tanto básicas como instrumentales, previniendo así la dependencia en aspectos tan importantes como la alimentación, el aseo o el vestido.
  • La fisioterapia permite mantener el estado físico de la persona, su movilidad e independencia.
  • La atención psicológica y social nos ayuda a conocer mejor la enfermedad, las opciones con las que contamos, las ayudas a las que podemos acceder, así como trabajar para aceptar la enfermedad y los cambios que conlleva de la mejor manera posible.  
Se trata de dos enfermedades que no afectan solo a la persona diagnosticada, sino a todo su entorno, por eso la información, formación y el apoyo a familiares y personas cuidadoras es también fundamental.

Busca información y el lugar más adecuado para realizar todo este tipo de terapias y no permitas que el Alzheimer o el Parkinson te impidan seguir.